Sobre Ohlalá!

En Ohlalá! utilizamos la Fotografía Boudoir como herramienta
de autoexploración y reencuentro personal.

¡Sobre mí!

¡Qué precioso es ser testigo de esos momentos en los que consigues conectar contigo misma!

Mi nombre profesional es Francis Fonseca y soy, como habrás podido deducir, la mente creadora que hay detrás de Ohlalá!

Mi primer contacto oficial con este arte fue con 17 años, aunque ya de niña jugaba a poner las manos en forma de cámara y fotografiar con mis ojos haciendo clic con la boca. Cuando entendí lo que la fotografía me ofrecía, me puse manos a la obra y comencé a estudiar un grado medio en Laboratorio de imagen, en aquella época en la que todavía existía el negativo y sus haluros de plata. Me picó la curiosidad y seguí con el Máster en Fotografía Profesional en la Escuela de fotografía Internacional EFTI, Madrid. Fue aquí donde me recomendaron hacer un grado superior y terminé estudiando Diseño Gráfico Publicitario en la Escuela De Artes y oficios de Toledo. Lo digo con orgullo porque tuve que compaginar estudios con trabajo, y alguna vez no me llegó ni para un cartón de leche, y pese a todo conseguí cumplir mis objetivos.

Ya cumplido mi propósito decidí volver a Madrid y aquí es cuando empiezo a crear proyectos fotográficos personales y exposiciones. El primero se llama “Síndromes: realidades de un ama de casa”, en marzo de 2017, que, sin planearlo, se convirtió en una exposición fotográfica en el Centro Cultural de El Soto, Móstoles, en conmemoración del día de la mujer trabajadora. Recientemente, he terminado otro trabajo que se llama “Habla Alma” y ya he comenzando a darle forma a otros cuantos proyectos.

He trabajado en mil oficios, pero nada me ha llenado tanto el alma como la fotografía. Por eso, y porque entiendo que es un oficio complejo, pero a la vez realmente satisfactorio, quiero compartir contigo esta experiencia, esta vez siendo tú la protagonista y yo el testigo silencioso.

Son todas esas experiencias las que me han llevado a usar la fotografía como método de autoexploración, ya que considero que es una buena forma de comprenderme, como si fuera mi psicólogo particular. Por tanto, después de muchas vueltas de la vida, he llegado a comprender que la fotografía es el mejor camino para poder expresar todas las experiencias vividas.

¿Cómo?

Me considero una persona sencilla con una visión del mundo abierta y optimista. Mi mayor intención con las sesiones es que te sientas totalmente cómoda y segura. Me gusta trabajar según lo que observe de ti. Para alcanzar la mayor intimidad y evitar cualquier distracción, las sesiones las suelo hacer sin ayudantes, a no ser que sea totalmente necesaria la colaboración de otra persona. Es más complicado, pero los resultados son mucho más satisfactorios.

Lo importante eres tú, por eso no doy indicaciones, creo en la sensualidad natural evitando poses artificiales, porque lo más importante es que consigas verte a ti misma y cuando observes las fotografías sientas que eres tú. De lo demás ya me encargo yo.

Cuando empieces la sesión te sentirás tímida, tal vez, pero poco a poco te irás olvidando de que estoy allí y empezarás a sentir cosas que en la rutina del día a día has olvidado: todo ese potencial, toda esa sensualidad, esa esencia que tal vez has enterrado. Es extraordinario.

Crearemos una historia. La que tú quieras. Podemos relatar un poema de amor, la historia de las mil y una noches o, sencillamente, podemos plasmar tu propia historia. También podemos jugar con algún hobby que tengas o podemos susurrar las 50 sombras de Gray. Lo que quieras.

Puede ser una experiencia para regalar a alguien especial o simplemente plasmar un momento que se convertirá en eterno, porque esas fotografías permanecerán en tu memoria para siempre.

¿Por qué?

Siempre he creído que todo lo que hagamos tiene que tener un fin, un propósito y un poquito de altruismo, en definitiva, aportar nuestro granito de arena. Por eso, y por que una imagen vale más que mil palabras, en Ohlalá! queremos colaborar con asociaciones que trabajen para apoyar a las mujeres y hombres que lo necesiten: asociaciones LGTBI o de personas que necesiten un apoyo emocional, que tengan baja autoestima o que necesiten un punto de partida para seguir adelante.

Por eso, si perteneces a alguna asociación y te gustaría experimentar cómo la fotografía puede ayudarte a ti y a tus compañeras/os de viaje, no dudes en contactar conmigo. Podremos crear algo extraordinario.

¿A quién?

MEDIO DE AUTOEXPLORACIÓN

Aquién van dirigidas estas fotografías, te preguntarás. Habrás observado que en todos los textos de la web se alude al género femenino, pero no lo hacemos porque sea un estilo de fotografía dedicado exclusivamente a la mujer. Hablamos en femenino refiriéndonos a personas, es decir, no hacemos distinción de género. Queremos que cualquier persona crea en la importancia de utilizar la fotografía Ohlalá! como herramienta para una experiencia única y excepcional donde poder observarse de una forma diferente, en un acto de reconciliación personal; en definitiva, usar la fotografía boudoir como medio de autoexploración y reencuentro personal.

Es decir, si tratamos de crear un relato donde contar tu historia, ¿qué importa tu género? Lo que importa es que puedas experimentar ese reencuentro contigo misma, esa sensación de ser increíblemente bella, a tu forma, con tu esencia, mostrando lo que tú eres con naturalidad y espontaneidad.

Portfolio

ÚLTIMOS TRABAJOS

Contacta con nosotros

Si tienes cualquier duda